Requiem por un Proyecto Final de Carrera

En una escuela de Arte, presentar un “Proyecto Final”, es el réquiem de la experiencia educativa, la ceremonia de despedida del alumno. La siguiente fase es la que ha de ver la luz propia del artista. Durante tres años, te embarcas hacia los confines del lenguaje artístico, de sus diferentes disciplinas y problemáticas. Poco a poco vas encontrando tu camino, o no, pero lo que es seguro, es que nunca vuelves a ser el mismo. Tomar la decisión de estudiar Artes y Oficios, o de dedicarse a la creación, es adoptar una actitud ante el mundo.

La determinación es lo único que importa, es lo que te lleva hasta donde tu quieras llegar. En el caso de estudiar arte, es tomar la decisión de hacerlo, y de culminarlo en el proyecto final, te despides, das las gracias y te marchas, sin mas. Por eso es imprescindible que la presentación de un proyecto, esté marcado por una actitud de entera “necesidad emancipadora”.

No importa lo que piense el tribunal, o el público, o tu familia, o el que pasa por allí. Lo único que importa es la determinación de que lo que has hecho, lo has hecho por ti y por nadie más. No hay otro juez que uno mismo, y como dijo un Presocrático: “nunca nos bañamos en el mismo río”, porque ya no somos los mismo después de un cuadro, y mucho menos después de un proyecto final de carrera, pero sobre todo por nuestra determinación e inconformismo.

Comments

  • suvarna

    Que esta determinación te lleve al crecimiento y a la transformación. Un placer que estés en mi circuito. love

    • Juan José Cano Borel

      Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo fuerte.

Leave a Comment